Desayuno en la cama romántico: conquistar como un experto

¿Quién no ha soñado con despertarse y encontrarse un delicioso desayuno en la cama? Puede que sea un topicazo de regalo romántico pero sigue siendo uno de los detalles más exitosos cuando estamos en pareja. Su éxito lo debemos a que es preparado con el corazón y, sobre todo, a la sorpresa que produce. A pesar de que nos hacemos el desayuno todos los días, preparar estos desayunos tiene algunos misterios que os desvelamos en este post. Toma nota de cómo preparar este regalo con el que siempre acertarás.

Mujer disfrutando de desayuno en la cama con zumo, tostadas, leche y frutas

¿Cómo preparar un desayuno en la cama?

Diferenciar un desayuno normal de un desayuno en la cama no consiste solo en cambiar el emplazamiento en el que lo comemos, como muchos piensan. Un desayuno en la cama tiene que ser un regalo en mayúsculas y, por tanto, debemos alejarnos al máximo del desayuno simple que tomamos todos los días.

Elegir el momento

No es lo mismo disfrutar de un desayuno en vacaciones o en fin de semana que hacerlo antes de ir a trabajar. Ambos casos tienen ventajas y desventajas.

El desayuno en la cama antes de trabajar es una inyección de moral increíble para pasar el día. Muchas veces nos levantamos de mal genio por tener que madrugar pero encontrarnos con esta sorpresa cambia el humor radicalmente. La desventaja es que el que regala el desayuno tendrá que madrugar aún más para prepararlo todo. Por otro lado, el destinatario del regalo no siempre tiene tiempo para disfrutarlo con calma.

El desayuno en fin de semana o en vacaciones permite que el destinatario disfrute del regalo con total tranquilidad. Tendremos también más tiempo para prepararlo ya que en estas fechas nadie suele madrugar. La desventaja es que si queremos regalar este desayuno por algún motivo (aniversario o cumpleaños), es poco probable que la fecha caiga justo en estos días. Esto supondrá dar el regalo más tarde o que el regalo pierda realmente su significado (aunque nunca viene mal).

Elegir el menú

Una vez decidido cuándo queremos hacer la sorpresa, tenemos que pensar en el contenido del desayuno. Es importante tener en cuenta que todos los elementos del desayuno tienen que estar como recién hechos. Por otro lado, tenemos que hacernos a la idea que este desayuno tendrá que tener una variedad y cantidad mucho mayor a la de un desayuno corriente.

Es decir, no podemos preparar el zumo de naranja o tortitas el día anterior porque se pierde la calidad, por eso, el día que escojamos para el desayuno es importante (marca el tiempo que tenemos para prepararlo).

Otro punto básico a pensar es que el desayuno tiene que basarse en los gustos del destinatario. De nada sirve que todo el mundo nos recomiende incluir una pieza de fruta si el destinatario la odia, ¿verdad?. Os vamos a dar una lista de los detalles que suelen funcionar y vosotros podréis ajustarla al gusto:

  • Bebida caliente: Café, infusión, chocolate a la taza…
  • Lácteo: un yogurt, leche o algún queso suave.
  • Algo de fruta: un zumo o una pieza de fruta. Un plato con fresas y nata son un buen ejemplo a incluir por su significado romántico.
  • Algo dulce: algún bollito reciente siempre es bienvenido: croissants, palmeras, tortitas… Si son caseros mejor que mejor.
  • Pan: El pan tostado es un punto que no puede faltar. Añadir mantequilla y mermeladas para darle el toque final.
  • Algo salado: Algunas personas prefieren no tomar tanto dulce al desayunar. En su lugar podemos sustituir algún bollito por jamón o embutidos.
  • Detalle plus: Preparar un platillo con huevo: huevo escalfado, cocido, huevos revueltos…

Desayuno en la cama para dos con fruta y tostadas

Decorar

Tendremos que hacernos con una buena bandeja. Cuanta más estabilidad presente mejor, para evitar que se caiga todo al colocarlo en la cama. Aún será mejor si la bandeja incorpora patas, para que le destinatario no se encorve para comer.

El aspecto es tan importante como la alimentación. La presentación tiene que ser tan cuidada como la de un hotel 5 estrellas y tiene que estar lleno de detalles. Para empezar, no podremos tirar los alimentos de cualquier forma en la bandeja. Cada grupo de alimentos tiene que ir en una vajilla bonita y colocados ordenadamente.

Si hemos escogido una amplia variedad de alimentos lo tendremos fácil, ya que la variedad de colores harán que el resultado final sea más vistoso. Si no, es buena idea completar con algo de color nuestra bandeja en detalles como servilletas, vajilla o cubiertos.

En cuanto a los detalles, no puede faltar una flor natural (si no tenemos presupuesto con flores silvestres podemos hacer un bonito ramo) y una tarjeta con un mensaje romántico.

Preparar el menú

Tras pensar en todos los detalles, podremos preparar la mayoría de puntos el día anterior: conseguir la decoración, comprar ingredientes, preparar cosas que no necesiten estar recién hechas…

El resto de puntos tendremos que dejarlos para el día clave. Ese día tendremos que levantarnos antes que el destinatario (ojo con el despertador no vayamos a despertarle a él también) y preparar todo lo que requiera cocinar en el momento. Este es el momento de hacer el zumo de naranja, preparar el café, cocinar los huevos, preparar las tortitas… y, por supuesto, colocarlo todo bonito en la bandeja. Es importante limpiar todo al acabar para que el destinatario no se encuentre con la desagradable sorpresa de ver la cocina patas arriba al levantarse.

Si lo hemos hecho todo bien, acabaremos a una hora razonable para despertar al destinatario. Ni que decir tiene que no podemos dejar que el destinatario se despierte antes de que acabamos o se arruinará el efecto sorpresa, por ello, hay que ser previsores con la hora a la que empezamos a preparar el desayuno en la cama.

Solo tendremos que ir al dormitorio, despertar suavemente al destinatario y darle el desayuno.

¿Cómo hacer un desayuno en la cama si no tengo tiempo o no estoy allí?

En ocasiones el problema reside en que no vivimos con nuestra pareja o nos resulta imposible preparar un desayuno así. A pesar de esto no tenemos porqué renunciar a sorprender a nuestros seres queridos.

La mejor opción en este caso es optar por un desayuno a domicilio. Al final de este post encontraréis un enlace en el que podréis encontrar hasta 30 packs de desayunos diferentes. Todos ellos tan completos como el que prepararíais vosotros si pudierais y mimados hasta el último detalle. Además, se envían en el día y horario que escojas al hacer tu pedido para que todo sea exactamente como necesitas.

Un desayuno a domicilio es un sustituto excelente del desayuno en la cama. El destinatario no tendrá que hacer nada (solo abrir la puerta), disfrutará de un desayuno completo y variado con zumos, bollería, panes… y, sobre todo, será una sorpresa que no se esperará. ¿Te animas a probarlo?

Enlace: Desayunos a domicilio