Ha pasado. Una mañana sales a la calle en manga corta, como si nada, y vuelves a casa tiritando y jurando que mañana sacas el abrigo. El frío ha vuelto, y con él, los dramas de siempre.
Porque el frío no nos afecta a todos igual. Está quien lo sufre, quien lo disfruta y quien lo usa como excusa para no salir del sofá hasta marzo. Así que aquí tienes una guía de regalos para cada tipo de persona en esta época del año. Seguro que reconoces a más de uno (o te reconoces a ti).
El friolero profesional
Lleva bufanda desde el 15 de septiembre, pide que suban la calefacción en julio y tiene las manos heladas incluso dentro de los guantes. Lo conoces. Todos lo conocemos.
Para él, un regalo que le arranque una sonrisa y le recuerde que no está solo en su sufrimiento: una minifigura personalizada con su cara, enterrado en bufanda, gorro y abrigo hasta las cejas. Es el retrato más fiel que le van a hacer nunca, y por fin podrá reírse de sí mismo (con la calefacción a 25 grados, eso sí).

El que hiberna en el sofá
Para esta persona, el otoño no es una estación: es un estilo de vida. Manta, pijama, serie y un «ya si eso quedamos en primavera» a todos sus amigos. No es que sea antisocial, es que el sofá le quiere más.
Lo ideal es un regalo que celebre su arte de no hacer nada. Una minifigura suya en pijama, con su mascota al lado y el mando a distancia en la mano, será la prueba definitiva de que le conoces mejor que nadie. Y si la pone en la estantería del salón, al menos tendrá compañía en el maratón de series.
El adicto a las bebidas calientes
Café por la mañana, té a media tarde, chocolate con churros el domingo y una infusión antes de dormir «para relajarse». Si le quitas la taza de las manos, entra en modo ahorro de energía.
Aquí tienes dos opciones: un regalo personalizado con una frase que le defina («Antes del café no respondo de mis actos» es un clásico por algo) o una minifigura suya abrazada a una taza gigante. Cualquiera de las dos le va a calentar más el corazón que su tercer café del día.
El que sale al monte aunque caigan chuzos de punta
Mientras tú buscas la manta, él ya ha subido dos picos, ha cogido setas y te manda fotos de la niebla a las ocho de la mañana de un sábado. Para él, el frío no es un problema: es un reto.
Su regalo tiene que estar a la altura de su energía. Una minifigura suya con botas, mochila y bastones, plantada en la cima de su monte favorito, es el trofeo perfecto para la estantería. Bonus si le añades un detalle de su última aventura: la cesta de setas, el perro que siempre le acompaña o esa gorra horrible que se niega a jubilar.

El que ya piensa en Navidad en octubre
Todavía no ha llegado Halloween y ya tiene el árbol montado, los villancicos en bucle y una hoja de cálculo con los regalos de toda la familia. Puede parecer exagerado, pero, sinceramente, es el más listo de todos.
Porque los regalos personalizados necesitan su tiempo de diseño y fabricación, y quien pide con antelación se ahorra los nervios de diciembre. A esta persona puedes regalarle una minifigura suya con jersey navideño y gorro de Papá Noel. Y de paso, copia su estrategia: si empiezas ahora con tus regalos de Navidad, este año el héroe de las fiestas vas a ser tú.
Que el frío no te pille sin regalo
Friolero, sedentario, cafetero, montañero o navideño precoz: da igual cómo viva el otoño la persona a la que quieres sorprender. Lo importante es que el regalo hable de ella, de sus manías y de esas cosas que la hacen única.
Entra en regalooriginal.com, diseña su minifigura con el peinado, la ropa y los detalles que mejor la representen, y prepárate para ver su cara cuando la reciba. Te garantizamos que, al menos durante un rato, se le va a olvidar el frío.

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