Vamos a hacer un pequeño ejercicio. Coged vuestra tarjeta de débito o crédito, dadle la vuelta y fijáos en los numeritos que hay en la parte de detrás. ¿Los habíais visto alguna vez? Si hacéis compras por internet con frecuencia, seguramente os resulten muy familiares y os refiráis a ellos como CVV o CVV2. Sin embargo, si nunca habéis comprado nada en la red, no sabréis ni para qué sirven. Pues bien, esos números son el código de seguridad en operaciones por internet o por teléfono (Card Verification Value, de ahí las siglas CVV). ¿Para qué se usa? ¿Qué ventajas tiene? ¿Cuándo nos lo pueden pedir y cuándo no? Aquí va una lectura 100% recomendable para los que todavía desconfían de las compras por internet.
CVV: concepto y utilidad
Lo primero que tenemos que decir es que el CVV tiene muchos nombres: card verification code (CVC), card verification data (CVD), verification code (V-Code)… En definitiva, distintos términos para referirse a lo mismo: un código de seguridad que hace más fiables las compras con la tarjeta a través de internet o del teléfono.
En las tarjetas que más se utilizan en España (Visa y MasterCard), el CVV viene impreso en la parte de detrás, a la derecha del espacio para la firma. Son tres dígitos que pueden ir solos o acompañados de los números de tu cuenta, pero en cualquier caso siempre aparecen a la derecha del todo (incluso a veces con fondo amarillo). En American Express son cuatro dígitos y están impresos en la parte de delante.

La esencia es bien sencilla. Cuando pagamos algo desde casa, en realidad se está efectuando una transacción en un tpv similar al de cualquier tienda física, con la diferencia de que no estamos presentes. Es ahí donde está la importancia del CVV: viene impreso en la tarjeta, pero no queda registrado en ninguna base de datos. Guardan tu nombre y tu número de tarjeta por si hubiera que hacer alguna devolución, pero no tu CVV. De este modo, no podrán efectuar nuevas operaciones ni sacar más dinero de dicha tarjeta.
Dicho de otro modo, si compramos algo en una tienda y unos ladrones roban su base de datos, no podrán hacer nada con tu tarjeta. El CVV no estará registrado en ella, con lo cual no podrán hacer operaciones de ningún tipo.
Por tanto, si compramos algo en un sitio seguro no tenemos nada que temer. Por ejemplo, en Regalo Original el pago no se hace en nuestra propia web, sino en una plataforma operada por la CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorro) que sigue los estándares de seguridad de Visa y MasterCard. Más fiable imposible.
